24/7 Support number 1-555-555-555

Ruta por Alentejo

Alentejo

En esta tierra, a la que por herencia árabe se bautizó por su lontananza del río —“Más allá” (além) del Tajo (tejo)— abundan los pueblos con encanto, los paisajes con viñedos que alcanzan el horizonte y el buen comer. Pero sobretodo, la paz, el silencio y un serio compromiso con la sostenibilidad. Y es que a pesar de que el Alentejo ocupa un tercio del país, solo el 7% de su población vive aquí.

Estos son sus imprescindibles:

1. Marvão

El Parque Natural de la Serra de San Mamede, con sus bosques de castaños, robles y encinas abraza la bella localidad de Marvão, un enclave estratégico que fue objeto de sucesivas conquistas y reconquistas entre árabes y cristianos.

En la muy noble y siempre leal villa de Marvão se levantó un convento y cuatro iglesias, una de las cuales —la de Sao Tiago— se construyó por la Orden de Malta después de que el rey Alfonso III cediera los dominios de Marvão a esta orden religiosa y militar en 1271. Pero sin duda la niña bonita de la localidad es la fortaleza del s.XII, que no solo corona la población sino que es uno de los puntos más elevados de toda la sierra.

2. Ruta del vino

Gracias a la arqueología sabemos que los tartessos y los fenicios ya elaboraban vino en estas tierras, pero fueron los romanos quienes llenaron de viñas estos paisajes. Más de dos mil años después, Alentejo, con sus ocho sub-regiones, es una de las Denominaciones de Origen más extensas de Portugal.

La viticultura no solo ha ayudado a teñir de verde una región que corre riesgo de desertificación, sino que además es uno de sus motores económicos. Aquí se vive del vino, pero también de las nuevas formas de entenderlo y disfrutarlo apostando por la sostenibilidad. Se abren bodegas al público, se organizan catas, se ofrecen habitaciones en las haciendas y paseos a caballo entre vides entre muchas otras cosas.

3. Évora

Con un título de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Évora es la niña bonita de Alentejo y también ejerce como su capital oficiosa. Los romanos la bautizaron como Liberalitas Julia y en ella levantaron un templo dedicado a la diosa Diana, del que todavía se conserva una parte. Fue residencia de verano de los reyes portugueses, hecho que la colmó de ricas iglesias, conventos decorados con azulejos, casonas señoriales con balcones de forja y palacios reales de arquitectura manuelina.

Una de sus mayores curiosidades se esconde bajo tierra: ubicada bajo la iglesia de San Francisco, que es parte del Camino de Santiago portugués, a Capela dos Ossos está construida a base de cráneos y fémures humanos.

4. Ruta Vicentina

Este emblemático camino para senderistas de 445 kilómetros de longitud atraviesa por completo la región de Alentejo y entra en la vecina Algarve. La Ruta Vicentina tiene dos ramales, uno que cruza el interior rural de Alentejo (Camino Histórico) y otro que discurre por la agreste costa alentejana enlazando antiguos senderos usados por los pescadores (Camino de los Pescadores).

El Camino Histórico comienza en la icónica Santiago de Cacem, una localidad fortificada por celtas, moriscos y cristianos a la que no le faltan su castillo, sus casas encaladas de blanco y sus típicos guisos de anguila.

El Camino de los Pescadores, por su parte, cruza varias localidades costeras pintorescas como Porto Covo, Vilanova de Milfontes o Almograve. Pero el Must en mayúsculas en esta zona son ellas, las playas.

5. Mértola

El río Guadiana, esa vía fluvial que separa Portugal de España, baña la pintoresca localidad de Mértola. Hay que mirarla de cerca para comprender que estamos ante la más árabe de las ciudades alentejanas y con razón: en el s.XI llegó a ser capital de un reino taifa independiente. El río trajo prosperidad y comercio a estas tierras de interior y la Mértola de hoy conserva muchas de las señales de su pasado islámico.

Dentro de la iglesia matriz, por ejemplo, se conservan algunos restos de la mezquita anterior; y el castillo cristiano no es otra cosa que una antigua fortaleza árabe que preserva parte de la alcazaba que sirvió de vivienda al gobernador y a sus sirvientes.

6. Hotel São Lourenço do Barrocal

Ubicado en una antigua villa restaurada en el Alentejo, lo que más nos gusta de Sao Lourenço do Barrocal es su exquisito minimalismo rural. La propiedad ha estado en manos de la misma familia desde hace más de 200 años y en ella siguen elaborando sus propios vinos de edición limitada a base de uvas autóctonas como la Touriga Nacional y la Alicante Bouschet.

Tip: Ponemos un 10 a las recetas farm to table que se sirven en el hotel, elaboradas con productos de la propia finca y de productores alentejanos vecinos.

#portugal #alentejo #naturaleza #sostenibilidad #playasdeensueño #luxurytravelcurators #atlantidainspira #traveladvisor #viajesdelujo #viajesepicos #luxurytravel

Contacto

¡Gracias!

Recibirá un correo electrónico confirmando su registro.

¡Asegúrese de agregar nuestra dirección de correo electrónico, info@atlantida.travel, a su libreta de direcciones para que pueda comenzar a recibir nuestras publicaciones especiales de inmediato!

Gracias!